La paciencia es un juego, y cada noche digo tu nombre, esperando que me contestes, porque me estoy volviendo loca. En un tiempo bastante lejano, me sacaste de control. Hambrienta de amor, y me gusta saber lo que podría ser.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)







No hay comentarios:
Publicar un comentario